jueves, 26 de noviembre de 2015

La vida es bella (1997)



Dirigida por Roberto Benigni, que también es el actor principal, es posiblemente un referente del cine dramático-bélico. La frase que repetidamente sale en la cinta, "buenos días, princesa", es sin lugar a dudas una de esas frases que quedan para la posteridad.

Todo comienza a finales de los años 30 donde Guido Orefice (Roberto Benigni) viaja hasta Italia para trabajar  de camarero en el hotel de su tío Eliseo (Giustino Durano). Allí conoce a Dora (Nicoletta Braschi, esposa de Benigni en la vida real), una joven profesora de la que se enamora perdidamente. Cada vez que la ve le dice la famosa frase "buenos días, princesa", aunque ella no le hace caso, pues está prometida con Rodolfo (Amerigo Fontani).

Mientras los cambios políticos se van sucediendo cada vez con más rapidez, Guido se declara a Dora durante su fiesta de compromiso, y ambos se fugan a caballo. El movimiento nazi cada vez es más evidente y al ser Guido de origen judío aparecen en el hotel varias pintadas antisemitas. 

En 1945, cuando ya es palpable el dominio nazi, Guido y Dora ya casados tienen un hijo llamado Giosué (Giorgio Cantarini), y con ayuda del tío de Guido han abierto una librería. Un día cualquiera Guido, Giosué y su tío son apresados y llevados a un campo de concentración, Dora que no quería separarse de su familia, decide unirse a ellos aún sin ser de origen judío. Nada más llegar al campo, son separados los hombres de las mujeres, y los más ancianos, incluido el tío de Guido, son llevados directamente a la cámara de gas. 

Para ayudar a su hijo en el peor momento de su vida, Guido le convence haciéndole creer que si se porta bien, no llora y se esconde de los soldados, ganarán puntos. Y el que llegue antes a mil puntos ganará un tanque. Gracias a su facilidad de palabra, a soportar los ataques gratuitos de los nazis y a la inocencia de su hijo, Guido le convence y le hace entrar en su juego. 

Durante una noche, Guido se da cuenta de que los alemanes están eliminando a los prisioneros pues parece ser que la guerra ha terminado. Hace que su hijo se esconda y va en busca de Dora, por desgracia es apresado por un soldado nazi el cual lo ejecuta. A la mañana siguiente, estando todo ya en calma, Giosué sale de su escondite y aparece ante el un tanque, al que el cree su premio, que pertenece a los aliados norteamericanos que vienen a liberarlos. Suben al niño al tanque y mientras se retiran de la zona, Giosué ve a su madre entre los prisioneros y se lanza a su cuello gritando "hemos ganado". 

Es sin duda la obra culmen de Benigni, famoso humorista, guionista y director italiano. En la historia del cine hay muchos referentes a la tragedia del holocausto, y "La vida es bella" nos lleva a pasar ese dolor, pero con una sonrisa cómplice a través de los ojos de Giosué. De visión obligatoria, sin olvidar una buena provisión de pañuelos.

Actores: 7
Música: 6
Dirección: 6
Ambientación: 8


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